Club de los Miércoles. Estamos leyendo…

15 mayo, 2013

Lexico familiarLéxico familiar

Natalia Ginzburg

En Léxico familiar (1963), su obra más admirable, leída hasta la saciedad en varios idiomas desde su aparición, se reúnen las razones de la narrativa entendida como catarsis y las pequeñas virtudes del narrador de raza que no necesita de alardes técnicos o laberínticas intrigas para ganarse a un lector que ella convierte párrafo a párrafo en su compañero de viaje, en su amigo invisible. La vasta cultura de Natalia Levi, de otro lado –nacida del entorno familiar, de su esposo Leone Ginzburg, incansable antifascista turinés, y de Cesare Pavese y sus amigos de la editorial Einaudi, en la que trabajó tantos años– no la condujo a la hojarasca retórica, sino al esmero de querer narrar acariciando los detalles y haciendo de su entorno cotidiano y de su universo emocional un lugar que el lector, sin saber muy bien cómo, hace suyo. Pertrechada con infinitas lecturas de Proust, heredadas de su mamá, que le dieron el tono intimista y los mecanismos de la memoria afectiva, Ginzburg relata aquí su infancia envuelta en la vida cotidiana de una familia judía y antifascista en los tiempos revueltos de Mussolini y la tiranía nazi en que la ideología pudo con la vida humana. Luminosa en algunas páginas llenas de griterío y de color, esa infancia se oscurece en otras por la rigidez con la que Beppo Levi, su padre agridulce, ateo y librepensador, conduce su educación y la de sus hermanos.                         

(Fragmento de un artículo de Javier Aparicio Maydeu en Letras libres)

Comentaremos esta novela de Natalia Ginzburg el 22 de mayo
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Club de los Lunes. Estamos leyendo…

6 mayo, 2013

Juliet desnudaJuliet desnuda

Nick Hornby

Annie y Duncan están cerca de la cuarentena y son una pareja de hecho desde hace quince años. Viven en una pe­queña ciudad de la costa de Inglaterra, un lugar gris don­de antes veraneaba la clase obrera. Ambos son funciona­rios, llevan una vida tranquila de pequeños placeres, y parecen hechos el uno para el otro. Pero están en la fron­tera de la temida adultez, y a Annie le inquieta ese paso del tiempo sin pasión ni emoción en el que parecen hun­didos, la juventud que se acaba sin propuestas de futuro, y sobre todo, sin hijos. Porque toda la pasión de Duncan se concentra en Tucker Crowe, un músico americano que tras un espléndido álbum, Juliet, desapareció para siem­pre y vive recluido no se sabe dónde. Pero Annie, Duncan y el reaparecido Tucker comienzan a cruzarse por los ca­minos de internet, y también a encontrarse en la realidad más real, descubriendo que la vida nos da sorpresas y que todo, aun en el límite de la madurez, puede cambiar. «Nada más y nada menos que una novela sobre el des­pertar de sentimientos dormidos, sobre vidas pequeñas que crecen, y el papel que el arte juega en este proceso.

Comentaremos esta novela los días 20 de mayo y 3 de junio